Nuntius de Oro 2025

 Abrazado a un buscapina, somnoliento pero satisfecho, y con muchos días de demora ¡llegamos al final de otro año! Y si bien este año no ha dejado demasiado tiempo para la acumulación de candidatos y nominaciones, tengo la obligación contractual autoimpuesta de celebrar la más prestigiosa ceremonia de premios de todo el multiverso y repartir cráneos voladores a los grandes hitos mi 2025 en la entrada más esperada (y larga) de todo el año!

Muy a pesar de lo que diga el calendario, estoy bastante seguro de que el 2025 tuvo (al menos) 36 meses. Una extraña niebla de perpetuidad parece conectarlo, sin un corte demasiado claro, con la segunda mitad del año pasado. Tal vez por eso, y como mencionaba en el encabezado, este 2025 fue un año intenso. No en un sentido estrambótico y catastrófico, sino más bien por continuar en el curso de sobrecarga y hundimiento general que comenzó el año pasado. Sin mucha hipérbole, mis dos áreas de trabajo (docencia universitaria e investigación) están directamente en la mira de lo que bien puede ser el ajuste más grande en la historia macroeconómica de mi país. Naturalmente, eso implica malas noticias para mi (al menos). Pero, así como digo eso, también puedo destacar que en un escenario general de incertidumbre y adversidad, todo parece indicar que conseguí encontrar nuevas formas de sustento económico, formar nuevos grupos de trabajo, y en general surfear (a cierto coste personal, pero surfear al fin) un año que en general ha sido bastante complejo para la enorme mayoría de mis allegados. En esa línea, y aún sin hipérbole, realmente siento que "no me puedo quejar" de este año. Si bien la sobrecarga laboral puede haber implicado varias noches sin dormir y una mucho menor dosis de tiempo libre de la que deseaba para este año, me las supe ingeniar para mantener la flama de los hobbies activa, conocer nuevos espacios, profundizar vínculos hermosos y tener alguna que otra aventura. En ese contexto, ¡repartamos cráneos voladores para aquellos pocos candidatos que, por mero acto de presencia, supieron acaparar los escuetos galardones de este año!

Las categorías y candidatos para este año, en orden aproximado de aparición, son:

  • BANDA DEL AÑO: El Kuelgue, Wind Rose, HUNTR/X
  • LECTURA DEL AÑO: Perception and It's Content, El Poder del Ahora, Berserk Deluxe (Vol.1-3)
  • PELÍCULA DEL AÑO: El Cónclave, Interstellar, Gladiador 2, K-Pop Demon Hunters, Mary Poppins Returns
  • SERIE DEL AÑO: Cobra Kai (Temporada 6), Adolescence, Andor (Temporada 2), El Eternauta 
  • EVENTO DEL AÑO: Semana en Mar Azul, Bosque de Arrayanes, Recital del Kuelgue, Doble Mandato Presidencial, Cata de Vinos en Mendoza, Finde Nerdicon en Mar del Plata 
  • ANTAGONISTA DEL AÑO: el Oso Bucanero (Frostgrave), el Lord Liche (Frostgrave), la Dirección Nacional Electoral, el primer Black Knight (Dark Souls)
  • MINIATURA DEL AÑO: Lindirion (Elfo FLFB), Alinor ("Radagast" FLFB), Morkar (Gnoll), Sedequias (Flagelante profeta), Dalila (Frostgrave Taumaturgo), Dathan (Man-at-arms Frostgrave)
  • PARTIDA DEL AÑO: Sneaky Endevour (Ashardalon), La Biblioteca (Frostgrave), Loot the Cart (Frostgrave), La caída de Nurgloth (Vermintide II), Batalla en las Profundidades (Age of Fantasy), Emboscada de Morkar (FLFB), Astoride-H Commander Fest (MtG), Warcraft 3 Navideño
  • JUEGO MÁS BUGGEADO DEL AÑO: Cloudpunk (Ps4), Frostgrave
  • JUEGO DE MESA DEL AÑO: Gloomhaven: Jaws of the Lion, Triplets, The Mind, Kien Para Ké 
  • VIDEOJUEGO DEL AÑO: Cloudpunk (Ps4), Amid Evil (PC), Abzu (Ps4), Dark Souls (Ps4), The Witness (Ps4), Bloodshed (PC)
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Entre las categorías que quedaron vacantes tenemos a Lanzallamas del Año. Si bien es un firme clásico identitario de este certamen...hay que admitir que encontrar lanzallamas merecedores de semejante galardón suele una tarea compleja de por sí. Si a ello le sumamos la dificultad de simplemente no haber jugado casi ningún videojuego en el año... bueno, medio que nos quedamos con un año tristemente carente de lanzallamas. ¿Tal vez el 2026 sea un mejor ciclo para las tendencias pirómanas latentes? Solo el tiempo dirá. 

¡Pasemos entonces a las categorías y sus triunfales ganadores!


BANDA DEL AÑO 
Candidatos: El Kuelgue, Wind Rose, HUNTR/X

Ganador: HUNTR/X

Que no se malinterprete: si el 2024 fue el año del dungeonsynth, el 2025 no hizo más que profundizar esa tendencia. De hecho, si nos regimos por las oscuras e infundadas métricas de los espías de Spotify, DIM fue mi artista principal durante el 2025 y tengo el honor de ser su 59vo oyente principal a nivel mundial (...algo seguramente provocado por mis playlist para trabajar y para las escenas de batalla y reposo de Five Leagues from the Bordelands). Pero no siento que nada de esto refleje la esencia (?) del 2025, que probablemente haya estado más marcado por el descubrimiento de tres bandas: El Kuelgue, Wind Rose y HUNTR/X. Si bien la primera probablemente vaya a ser la tenga más poder de retención en mis playlists y algoritmos, (¡y la única que fui a ver en vivo!) no puedo evitar sentir que tiene cierto "viento de cola" del año anterior (de hecho, tuve que ir a chequear varias veces si no había sido galardonada ya para un Nuntius de Oro). En este sentido, tampoco termina de capturar la esencia del 2025. Lo cual lleva a la dura batalla entre los dos candidatos principales, cada uno de los cuáles podría considerarse ganador. Por un lado, Wind Rose significó mi retorno a escuchar algo nuevo de Power Metal tras muchos años. Más aún, estoy bastante seguro de que temas como Trollslayer, Mine, Mine, Mine y por sobre todo To Erebor consolidaron mi deseo de armar un pequeño ejercito enano (proyecto que ya va tomando formando para el 2026). Por otro lado, las HUNTR/X han estado sonado y reapareciendo en forma consistente desde el estreno de su película allá por junio de este año. Temas como Golden y Takedown realmente me parecen geniales, muy pegadizos, perfectamente editados (y mucho mejores que How it's Done... que también es alto temazo). Y evidentemente no soy el único que piensa esto, porque el disco fue el segundo más reproducido en todo el mundo en Spotify, un fenómeno mundial que claramente marcó el 2025. Ahora bien, se podría contra-argumentar que HUNTR/X es una banda ficticia. . . . pero los de Wind Rose se disfrazan de enanos para tocar en vivo, así que nadie está muy comprometido con la realidad acá. Y, a diferencia de lo que pasó con HUNTR/X, nunca salí de joda con mis amigos por Mar de Plata cantando Wind Rose a los gritos. 

 



LECTURA DEL AÑO 
Candidatos: Perception and It's Content, El Poder del Ahora, BERSERK Deluxe (Vol.1-3)

Ganador: BERSERK Deluxe (Vol. 1-3)

Por varios años ya vengo repitiendo que quiero reconectar con la lectura desde el placer y que no vengo teniendo éxito en hacerlo. Si bien todavía no conseguí desarrollar el tipo de hábito que me gustaría, debo decir que estoy considerablemente más cerca que otros años. Prueba de ello son las cinco menciones de honor que casi entran en este galardón: Develando los Misterios del Nacimiento y la Muerte (un libro de budismo nichiren muy interesante para ver de qué va realmente esa tradición), el reglamento de 6ta edición de Warhammer Fantasy (particularmente, las secciones de trasfondo y el arte que está regado por todo el tomo), un simpático libro de "elije tu propia aventura" de La Llamada de Cthulhu (al que le pego una releída/rejugada cada tanto), el libro de "Videojuegos Legendarios" de Final Fantasy VII y, obviamente, La Carlos (revista de Tierra Roja con una serie de notas para naufragar mejor estos tiempos inciertos). Lo que distingue a estas menciones de los nominados es, o bien que aún no he terminado de leer algunos de ellos (como La Carlos o el libro de Final Fantasy) o que los nominados han tenido algún peso temporal y existencial mayor en el año. En esa línea, Perception and It's Content marcó el primer pedido de "review" académica que un autor me pidiese de su propio libro, el cuál además pertenece a un filosofo que tengo en alta estima y que versa sobre los temas en los que supe estar especializado. La frenética (pero pormenorizada) leída, la producción de la reseña adjunta, y los subsecuentes trabajos que le siguieron, marcaron el tempo de los primeros meses del 2025. El Poder del Ahora fue un bello regalo de mi querida novia, un poco basado en su propia lectura del libro y un mucho basado en nuestras conversaciones y en mis intereses. La lectura comprometida y honesta de este libro fue, por más de un momento, compleja. Tengo una resistencia natural a las propuestas más espirituales. Pero, a pesar de eso, gran parte del libro está llena de consejos prácticos que son claramente aplicables y relevantes para mi cotidianidad, y no tengo dudas de que voy a estar volviendo a abrir este libro en más de una ocasión. De hecho, creo que hasta llegar al tercer tercio del tercer tomo de BERSERK Deluxe, que Tolle se estaba llevando el cráneo volador. Pero el magnum opus de Kentaro Miura me sorprendió muchísimo cuando se comenzó a desplegar la compleja psicología de sus personajes (muchos de los cuales debo admitir que, ya sea por una simplificación en su adaptación al anime o por mala memoria mía, había subestimado). Si Andor es una serie sobre el fascismo que además tiene lugar en el mundo de Star Wars, BERSERK es un estudio de la psicología de personajes que además resultan participar de batallas espectaculares. ¡Y lo espectaculares que son! La atención a detalle que hay en el dibujo (especialmente en las armaduras y en los fondos y paisajes, que pueden apreciarse extra en esta edición) es simplemente absurda. No es raro que me quede mirando por minutos los dibujos de ciudades, montañas, bosques y NPCs descartables. Por estos motivos, por el enorme disfrute que me trajo su lectura, y por la ansiedad con la que espero seguir avanzando en los tomos siguientes, BERSERK se lleva el cráneo volador de este año...y por este cuadro, y toda la secuencia que lo rodea.


  



PELÍCULA DEL AÑO 
Candidatos: El Cónclave, Interstellar, Gladiador 2, K-Pop Demon Hunters, Mary Poppins Returns 

Ganador: Gladiador 2


Si tengo que ser completamente honesto, durante la mayoría del año pensé que esta categoría iba a quedar vacante. Originalmente, porque creía no haber visto muchas películas en este año. Pero después se hizo evidente que las películas simplemente no habían muy memorables que digamos. De hecho, la primera candidata, El Cónclave, no consigue su candidatura por presentar un thriller político sobre las bambalinas eclesiásticas... sino porque entré con un balde de pochoclos en plena escena del papa muerto. (Fallar en) aguantarme la risa por lo bizarro de la situación en pleno cine le ganó la candidatura inmediatamente (¡y casi el cráneo volador!) a una película que todavía ni había visto. Este año también vi, finalmente, Interstellar, una película que mis alumnos suelen poner de ejemplo durante mis clases. La película obviamente está muy bien, y podría haberse ganado el Nuntius de Oro si no fuese porque el final carece de todo sentido (#ElRelojFuncionaAsí) en una película que, fuera de ese importantísimo punto (...y bueno, de la premisa del protagonista), parece prestarle muchísima atención a los detalles. Como ya se mencionó, K-Pop Demon Hunters fue un hito a nivel mundial este año, y una peli vista varias con La Piki (...que, junto a su madre, dice que me parezco a este personaje -_-). Si bien la pelí está muy bien para lo que pretende, es estéticamente genial y muy llevadera (igual que Frozen 2, mención de honor), no me sentiría cómodo entregándole el prestigioso cráneo volador por falta de ese no-se-qué existencial que suelen tener sus ganadores (?). Mary Poppins Returns, en cambio, bien podría haberlo ganado: no soy para nada fanático de los musicales pero, al igual que la anterior, la película resulta ser muy llevadera y estéticamente genial, mientras que hace un comentario sobre la actitud vital que probablemente sea más relevante para los adultos que para los niños. Por ese último punto, Mary Poppins Returns casi se lleva el Nuntius de Oro a Película del Año 2025... pero hubo dos cosas que le faltaron: una naumaquia y un combate singular contra un rinoceronte. Lamentablemente para ella, Gladiador 2 tiene ambas cosas, y por ende tiene también el Nuntius de Oro. [Jodas aparte, pusimos la película precisamente por este mismo chiste, y resultó ser una secuela sorprendentemente buena para una película que no dejaba espacio a secuelas, con un sutil pero relevante comentario sobre las falencias del pristino filosofo emperador estoico Marco Aurelio. Y un combate singular contra un rinoceronte.]
 

*Tras la redacción de esta sección, la división de archivo de Nerdicons y Asociados sostuvo que durante el 2025 también se había visto la imprescindible joya cinematográfica que es Titanic ... 2. Yo estoy convencido de que tal acotencimiento artístico ocurrió en el 2024, pero solo por si las dudas, dejo aquí asentada una mención de honor para semejante ejemplar del séptimo arte, un extracto del cuál puede verse aquí.   

SERIE DEL AÑO 
Candidatos: Cobra Kai (Temporada 6), Adolescence, Andor (Temporada 2), El Eternauta 

Ganador: El Eternauta

 

Al parecer, algo que no faltó en este año fueron series. De hecho, antes de considerar a los candidatos debería mencionar tanto la quinta temporada de Stranger Things como la segunda temporada de House of the Dragon consiguieron menciones de honor para este galardón, así como lo hizo The Watcher (que seguramente sea la mejor de las tres). ¿Tal vez la tercera temporada de House of the Dragon finalmente la vea elevarse por encima de las menciones de honor? Yendo a los candidatos, la temporada final de Cobra Kai concluye, de un modo un tanto estirado y con un final que desafía toda lógica, una serie de placeres culposos que lleva ya varios años. No es una obra maestra, ni mucho menos, y una vez al mes le pedimos a los astros que hagan otra temporada. Esto la contrasta con Adolescence, que destaca por ser la más seria de todas las entradas. Múltiplemente comentada, recomendada y apreciada, presenta una serie de temáticas de urgente necesidad para los tiempos que corren. También lo hace Andor, que vuelve a no defraudar en su tratamiento del facismo, el totalitarismo y su resistencia. Lo único que le arrebató el cráneo a esta última (...además del surgimiento de la ganadora, claro) es que ese francotirador debería haber disparado a la multitud y que no puedo sacarme de la cabeza la idea de que cambiaron la historia pretendida para Luthen Rael entre temporadas (#NoTengoPruebasPeroTampocoDudas). Sin embargo, en acto totalmente discrecional (...en los premios ficticios que yo otorgo y que llevan mi nombre), el cráneo volador lo ganó El Eternauta en el momento mismo en que una monja villera y un veterano de Malvinas prendieron fuego unos cascarudos extraterrestres con la Negra Sosa gritando de fondo. Nah, increíble¡Viva mi puto país! ¡Producción, pongan el clip!


El que una adaptación como El Eternauta exista es imposible. Es el sueño húmedo de toda persona que haya leído la historieta alguna vez. Pero, además, es buena. Es buena en todos los aspectos: consigue actualizar la trama con éxito (algo que casi nunca sale bien), es estéticamente brillante, te deja con muchas ganas de más, y está (a excepción del flaco de Okupas) bien actuada. Además, está llena de liturgia y simbolismo argentino (como el del clip) sin caer en lugares comunes o caretas. Un hito, tanto nacional como mundial... ¡y un Nuntius de Oro aprobado por el mismísimo Hideo Kojima



EVENTO DEL AÑO 
Candidatos: Semana en Mar Azul, Bosque de Arrayanes (not-)Hardcore, Recital del Kuelgue, Masajes en Mar de las Pampas, Doble Mandato Presidencial Electoral, Cata de Vinos en Mendoza, Finde Nerdicon en Mar del Plata 

Ganador: Bosque de Arrayanes (not-)Hardcore

Algo bastante loco de hacer estos recuentos anuales (y una de las principales motivaciones para hacerlos) es descubrir la cantidad de cosas que pasaron en un año determinado. Especialmente en años "largos" como este, en los que muchas cosas pueden parecer aún más distantes de lo que en realidad lo son. Por un lado, este año me hizo conocer el Movistar Arena (e ir una recital después de un buen rato, la verdad). Pero, principalmente, este año tuvo no menos de cinco viajes: tres a distintos puntos de la costa bonaerense, uno a Bariloche y otro a Mendoza, y que hubiese jurado que la mitad de esos viajes ocurrieron en otros años. Creo que este desplazamiento y las aventuras que cada viaje supo traer, sumaron a la intensidad del año, pero en un buen sentido: desde mis primeras vacaciones con La Piki (y todo lo que eso implica), a pasear a mi novia por varias partes de Bariloche, a inventarnos una mini-vacación en Mendoza, pasando por mi primer experiencia de "spa" en Mar de las Pampas, o al esperadísimo y primerísimo en su tipo viaje de la línea fundadora de los Nerdicons. Cada uno de estos viajes tuvo sus cosas hermosas, y todos podrían ser el ganador del cráneo volador. Esto los diferencia considerablemente de mi doble mandato como Presidente de todos los argentinos (que votaran en mi mesa durante las elecciones). Estas experiencias cumpliendo mis deberes cívicos fueron tan inesperadas, como instructivas y memorables, pero no lo suficiente como para ameritar el cráneo. Tal honor va terminar yendo al viaje a Bariloche a principio de año, y más específicamente al retorno caminando por el Bosque de Arrayanes. No es solo que este sendero de 12km de bosque sea bellísimo (que lo es), es más bien el contexto que nos llevó a realizarlo: cansados, mal equipados, y con alguna que otra lesión menor en nuestras piernas, decidimos tomar el catamarán hasta el bosque más por miedo que por deseo... hasta que nos envalentonamos, confesamos haber traído encanutado algún #FrutoSeco y agua de sobra, y nos abalanzamos a una marcha que (por suerte) no resultó ser tan demandante. Leyendo esto, o sabiendo cómo es el sendero, probablemente la anécdota no suene tan significativa. Pero cualquier persona que no esté acostumbrada al senderismo, tenga alguna historia con la ansiedad y esté completamente fuera de forma, podrá empatizar con la neurosis que pueda anteceder un pequeño acto de valentía. ¡Y con lo significativo que tal acto puede ser! Volvimos de Villa La Angostura con los espíritus en alto, el peluche  definitivo (#Nahuelito) y nuestros tickets para regresar en el barco aún intactos, trofeos del momento en el que finalmente sentí en el cuerpo que el 2024 había terminado. 



[El recorrido, el camino, el ticket, la vista, la llegada]


ANTAGONISTA DEL AÑO 
Candidatos: el Oso Bucanero (Frostgrave), el Lord Liche (Frostgrave), la Dirección Nacional Electoral, el primer Black Knight (Dark Souls)

Ganador: el Lord Liche (Frostgrave)

La verdad que (manteniendo el tono jovial y totalmente desconectado de la realidad que esta entrada pretende tener) no hubo grandes antagonistas durante este año. El primero que destaco es el Black Knight, una especie de mini-boss del videojuego Dark Souls. En particular, hay un Black Knight que aparece en ¿el primer escenario? del juego, como un enemigo opcional. Siguiendo la ley gamer de Avellaneda, "opcional" significa "obligatorio", por lo que gasté mis contadas sesiones intentando (infructuosamente) vencer a ese miniboss con un personaje recién salido del horno. ¿Resultado? Termino el 2025 visto apenas el principio del Dark Souls. Otro antagonista destacable del año fue la Dirección Nacional Electoral argentina. Si bien tuvo el beneplacito de haberme otorgado mis primeros dos mandatos presidenciales, se lleva la candidatura no solo por recordarme de mis deberes cívicos, sino por hacerlo en un fin de semana que tenía partida de Frostgrave (...y capaz se llevaba el cráneo, si no fuese porque la segunda vez me salvó de un responsabilidad académica). Esto me lleva de lleno a otros dos candidatos. El primero es el más temible de todos los compañeros animales que una banda de Frostgrave haya tenido jamás: el Oso Bucanero (de la banda de taumaturgos nurgleanos de Rocco). La infamia de esta criatura se debe a razones más bien técnicas: mi mago Gideon (y su aprendiz, Dalila) tienen un hechizo que los hace objetivos inviables para sus enemigos...excepto si son animales. Este último dato lo descubrimos en plena partida, justo cuando mi aprendiz estaba a punto de huir del tablero con el super-duper tesoro principal de la partida (para cuya obtención había sacrificado a casi todos mis hombres)...solo para ser interceptada y desmembrada por un oso zombie que se bajaba de un barco [literal, pics acá]. Y, si bien la aprendiz sobrevivió (sin el tesoro), en la tabla de secuelas permanentes obtuvo "heridas psicológicas". Creo que lo único que le arrebató el cráneo volador al Oso Bucanero fue que, varias sesiones más tardes, nuestras bandas volviesen a cruzarse, el oso volviese a acorralar a la aprendiz... ¡pero su banda viniese en su ayuda y consiguiese matar a la bestia! (poniendo un cierre, aunque sea narrativamente, a su trauma). Quien no fue para nada detenido, ni derrotado, ¡ni enfrentado!, fue el Lord Liche, antagonista principal de Thaw of The Lich Lord, la segunda campaña de Frostgrave que se jugase en La Ciudadela de los Confines (y en la cuál se diesen las batallas antes mencionadas). Si tengo que ser honesto, como antagonista está brillando bastante por su ausencia, y únicamente hace una aparición en la última partida de la campaña (que, ¡con algo de suerte! se disputará en el 2026). Pero si tengo que poner un "objetivo lúdico" a vencer en lo que va el año, claramente el Lord Liche destaca como el enemigo a derrotar. Más aún, quienes estén siguiendo (?) la historia de "Los Penitentes de Gideon" en el recientemente abierto Instagram del Nuntius' Dungeon, ya se irán imaginando el más telegrafiado, trillado y obvio plot-twist para su condenada búsqueda del "Primer Sanador". Por estos motivos, y por sus sombríos esfuerzos por sabotear las partidas de Frostgrave en la Ciudadela (¡incluso con la ayuda de la Dirección Nacional Electoral!), el Lord Liche se lleva el Nuntius de Oro al antagonista del año 2025.


[(1) El Oso Bucanero destroza a la aprendiz Dalila a 3 pulgadas de la victoria. (2) Una de mis interacciones habituales con el Black Knight. (3) El temible y super estético logo de la DINE, aliada al Lord Liche]


MINIATURA DEL AÑO 
Candidatos: Lindirion (elfo FLFB), Lobo (Oathmark), Alinor ("Radagast" FLFB), Morkar (Gnoll), Sedequias (Flagelante profeta), Dalila (Frostgrave Taumaturgo), Dathan (Man-at-arms Frostgrave) 

Ganador: Alinor ("Radagast" FLFB)

Bueno, bueno, bueno...acá es donde se termina el llanto. Terminaba los Nuntius de Oro 2024 con un deseo de "recuperar el ocio" y, si bien me hubiese gustado tener más tiempo y jugado más videojuegos y coso.... no puedo decir que no me las haya ingeniado para tener buenos momentos de ocio durante este acelerado y tumultuoso año. El único detalle es que casi todo ese tiempo de ocio estuvo dedicado al "hobby" (i.e. al hobby de pintar y construir miniaturas para wargames). De hecho, 2025 ha sido el año que más horas le he dedicado al hobby desde que lo registro, con un nuevo récord de 163hs (wooo!). En todo ese tiempo pinté unas 58 miniaturas por completo (con diferentes niveles de pretensión y velocidad), "tiré color" a otras 11 (que aún no considero terminadas) y... por sobre todo.... pinté unas 43 piezas de escenografía grande impresas en FDM y otras 16 piezas pequeñas. Muchas de estas últimas fueron mero aerosol(es) + pincel seco, y la idea es retocarlas y terminarlas en este 2026. Pero diría que en su conjunto consiguen (¡finalmente!) dar la impresión de ser una "ciudad" en ruinas con la que tanto fantaseaba de chico, si bien en un estilo arquitectónico más afín a Fesltad que a Mordheim. 

Y estas piezas no se han resignado a estar en una caja, sino que han sido utilizada en unas 23 partidas de distintos sistemas (Age of Fantasy, AoF: Skirmish, Frostgrave y Five Leagues from the Bordelands) a lo largo del año, dándole al 2025 también el record absoluto de cantidad de partidas jugadas en un año (¡y casi duplicando el objetivo secreto de "al menos una partida al mes"). Si promedio el tiempo de partidas en 4h (porque la mayoría fueron de Frostgrave y se puede poner largo), ahí hay otras 92hs de hobby en el año, para un total aproximado de ~250hs de miniaturas... ¡nada, nada, mal! En ese contexto se pintaron y conversionaron muchas miniaturas, siempre intentando probar alguna cosita nueva: colores que no me suelen salir, acercarse al estilo "grimndark", chipping, herramientas o pinturas nuevas, velocidad y nivel de detalle (tanto por exceso como por defecto) e incluso combinaciones de colores más apagadas o más brillantes que de costumbre. Estoy muy contento con este año de hobby, y fue realmente difícil elegir miniaturas representativas entre todas las que me gustaron, pero creo que estas podrían ser buenos candidatos:




Yendo en fila, de izquierda a derecha, son: Sedequias "el profeta", Dalila "la aprendiz", Dathan, Morkar, un lobo, Mikael Valford: semi-elfo cazador de vampiros (y fanático de Linkin Park), Alinor "el místico", y Lindirion, mi difunto elfo de FLFB que tiene la espada más grande del Viejo Mundo y rompe la cuadricula. . Sacar fotos a miniaturas sigue siendo imposible, así que creanmé que en persona son todas Golden Deamons (?). Lindiron fue una de las primeras miniaturas que pinté en el año, y tuvo doble honores: fue la primera vez que probé la gama de pinturas "Plutón" (que, tras sacarle el satinado, funcionan muy bien!) y además es la primera miniatura en la que pinto gemas...algo que me tomó la misma cantidad de tiempo que el resto de la miniatura. ¡Y además me animé a probar un esquema de colores menos "cerrado"! El lobito, en particular, tiene una combinación de colores y un pelaje artificial (i.e. pintado) en las patas y costillas que creo que quedó muy bien, y que voy a intentar replicar en cuatro modelos más. Por otro lado, este año fue el que más conversiones hice en mi vida (¡algunas hechas con bits que tienen unos 30 años esperando!), con una mención de honor para Los Penitentes de Gideon, todos los cuales tienen alguna conversión. En esa línea, Dalila, Dathan, Mikael y Morkar combinan piezas de kits distintos y/o han sido masilladas y cortadas para conseguir un miniatura original. En particular, Morkar tiene partes de cuatro kits distintos, mientras que Mikael combina elementos de tres. Por otro lado, las conversiones de este último son más sutiles (una estaca, un cambio de espada, y la remoción de varios detalles), pero creo que consiguen darle a la miniatura el aire "Serie animada de Castlevania" que quería obtener y (junto con la pintura) remover la asociación con los Elfos Oscuros de Warhammer (de donde proviene la miniatura originalmente). Mikael también tiene el honor de introducir un descendiente del Clan Valford a la mesa de Frostgrave). Dathan, Dalila y Sedequias a su vez destacan por ser lo más parecido al estilo "grimdark" que intenté hacer hasta ahora, con la tétrica y desafortunada historia que pensé para mi banda de los "Penitentes de Gideon". Sedequías en particular (un matón convertido en profeta, que en el juego usa las mecánicas para inspirar compañeros de la clase bardo) creo que quedó adecuadamente sucio y tétrico, si bien la foto no consigue capturarlo del todo. Pero el que creo que presentó el mayor desafío de pintura fue Alinor, el místico (mago) pensado originalmente para liderar (luego, para ser el líder espiritual) de mi grupo de Five Leagues from the Bordelands. En particular, la campaña de este wargame solitario se iba a basar en una continuación de la Campaña de Priathor jugada en el Warcraft 2 durante la pandemia. Debido a ello, quería que en la party inicial hubiese al menos un personaje con cada uno de los colores de nuestros ejércitos (azul, rojo y blanco). Al pensar en cómo homenajear (o molestar :P) a los jugadores de cada ejercito, quedó clarísimo que la miniatura blanca debía ser un mago sabio y compuesto. Inmediatamente supe que tenía una miniatura esperando este momento hacía años ¿Pero cómo hacer para (a) pintar blanco, color notoriamente difícil, y (b) que no parezca Radagast? Ni idea, pero creo que el resultado quedó bien, y que marca una buena presencia en la mesa cada vez que lo uso. Más aún, en la party también tiene un aprendiz con colores parecidos, por lo que podría reutilizarse para una eventual banda de Frostgrave. 


PARTIDA DEL AÑO 
Candidatos: Sneaky Endevour (Ashardalon), La Biblioteca (Frostgrave), Loot the Cart (Frostgrave), La caída de Nurgloth (Vermintide II), Batalla en las Profundidades (Age of Fantasy), Emboscada de Morkar (FLFB), Astoride-H Commander Fest (MtG), Warcraft 3 Navideño

Ganador: La Biblioteca (Frosgrave)

Tal vez sea por lo escueto del tiempo, o por lo nuevo de algunas experiencias, pero otras cosa que no faltaron fueron partidas memorables. Tras una docena de partidas esporádicas distribuidas a lo largo de tres años, la misión 9 ("Sneaky Endevour") nos mostró la terrorífica fuerza de Ashardalon en toda su dracónica persona. No solo eso: procedió a diezmar a la party, que hubiese perdido el encuentro de no ser porque el último jugador llegaba justo a cumplir el objetivo (huir con un ítem) usando todos sus puntos de movimiento. Solo el tiempo dirá si el año que viene tendrá al mismísimo dragón soberano de Firestorm Peak entre los candidatos al Antagonista del Año. El que sí había figurado el año pasado era Nurgloth, invicto campeón del caos residente en el Castillo Drakenfells...hasta este año, cuando finalmente pudimos derrotarlo con una combinación de estrategia, táctica, columnas, e itemlevel, en una partida muy memorable. Otro "boss" que se ganó mis respetos fue el arriba fotografiado Morkar, qué probablemente hubiese eliminado a mi party de FLFB en una emboscada, de no ser porque Alinor (también fotografiado arriba) usó lo que aprendió con Gandalf para meterle un palazo melee, empujarlo de una colina y derrotarlo a puro daño de caída (y orto). El hecho de que lo que acabo de describir fuese el resultado real de las mecánicas de Five Leagues from the Bordelands es algo que hasta el día de hoy me sorprende, y que hizo esa partida sumamente memorable. Pero tampoco faltaron las partidas memorables por cuestiones menos mecánicas: Jovak/Horacles/CubeMaster concreto una muy merecida y esperada mudanza, y no hubo mejor forma de celebrarlo que jugando unas partidas de Commander. De no ser eso lo suficientemente memorable, ¡pude jugar con el mazo de Cloud y matar a alguien usando la reunion de Sephiroth! Awante Universes Beyond, siempre lo banqué (?). Pero un hito aún más increíble fue el jugar partidas de Warcraft 3 con mi novia y su hija. Todavía no puedo creer estar en una línea temporal donde la vida me regale esta oportunidad (...en parte porque el Wacraft 3 debe ser el más complejo RTS para hacerlo xD). Algo que solo puede haber sido superado por las partidas de a 4 que jugamos con ellas y el hermano de mi novia en Navidad, y que desde un punto de vista estrictamente emocional, esta probablemente haya sido la partida más memorable de todas. Las tres partidas restantes, una de Age of Fantasy y la otras dos de Frostgrave, tienen el añadido de todo el "trabajo" adicional que las rodea, así cómo de su lugar para sedimentar lo que fue la gran marca característica de este año: las partidas en La Ciudadela de los Confines. "Loot the Cart", fue el tercer escenario de la campaña Thaw of the Lich Lord (cuyo enemigo se llevó al cráneo de Antagonista del Año) y me enfrentó contra la banda @TerraArcana, principal organizador y mi punto de conexión con este nuevo espacio y grupo. Destaco esto porque este trasfondo de afecto probablemente haya ayudado a que, cuando se hizo evidente que nuestras bandas no podían destruir a los monstruos etéreos enviados por el Lord Liche, ambas combinaran (literalmente) sus hechizos para destruirlas...algo que, nuevamente, no tenía idea de que podía darse mecánicamente hasta que fue necesario que se dé. Y, además, ¡es la publicación más likes en el nuevo instagram! 😅. Instagram que se abrió, de hecho, con una publicación sobre la Batalla en las Profundidades, mi primera contienda de Age of Fantasy contra un oponente nuevo en años... ¡que también aprovechaba para despuntar el vicio tras un largo hiato! Más aún, fue una excusa perfecta para reutilizar piezas de escenografía que no suelo poder emplear, y mi primer contacto con un tipo de ejercito totalmente diferente a los que suelo enfrentar: los enanos. Sigo pensando que, si bien gané la partida por puntos (...colgándome del arco con tres eslizones medio muertos), Emilio ganó cada una de las batallas. Al terminar la contienda, en perfecta consonancia con el lore (¡que Emilio roleaba como digno guardian de La Ciudadela!) los enanos no habían cedido ni un paso. Tanto me gustó (como me cagó a palos) el army, que estoy decidido a hacerme uno para este 2026. 




Por último, La Biblioteca se lleva el cráneo volador por concretar un berretín que tenía desde la infancia. Como toda persona que jugaba wargames a sus doce años, me pasaba horas mirando las páginas de reglamentos y revistas como las White Dwarfs deslumbrado por los imposibles campos de batallas plagados de escenografía temática y descriptiva, idónea para la caracterización de la peculiar condición en la que les tocase enfrentarse a las fuerzas, y luego las comparaba con las modestas cajitas de cartón pintado que (con suerte) teníamos en nuestras planísimas mesas. En el momento, esa distancia me parecía insalvable. Pero desde que volví al hobby, con el poder adquisitivo de un adulto responsable y el Espíritu de la Máquina encerrado en mi impresora 3D, la distancia se ha ido reduciendo considerablemente. La Biblioteca propone como escenario que las bandas de magos encuentran una laberíntica biblioteca subterránea mayormente intacta y pretenden zaquearla. Prepararse para la partido implicó un montón de cosas: encontrar una manera de armar muchas (unas 25) bibliotecas en poco tiempo, imprimir las estalactitas y pintarlas (...hasta altas horas de la madrugada anterior) y luego trasportar y disponer todo. Para lo primero conté con la ayuda de mi novia y de su hija, con quienes pasamos una linda tarde artesanías. Para lo segundo, Wholi3D se hizo presente con los últimos goles de su emprendimiento. En esto también resulta significativa esta partida, que en última instancia fue, como todos, un esfuerzo colectivo (o, al menos, una evidencia más de lo afortunado que es uno con la gente que lo rodea). Una vez allá, la suerte designó que no fuesen dos sino tres bandas de magos las que se enfrentasen en mi mesa... y no hubo ningún problema porque había(mos) preparado terreno de más. Incluso si quedaba espacio para la mejora, incluso si la pintura había sido rápida y bleh, cuando finalmente desplegamos todo y tuvimos todo armado finalmente pude sentir esa sensación de "mesa de White Dwarf" en una mesa mia: la biblioteca era innegablemente una biblioteca, ¡e innegablemente subterránea! Escaleras descendían al terreno, que combinaba ruinas, libros y pequeñas mesas y otros decorados. Pilares de piedra desnuda daban la impresión de una gigantesca caverna natural, y la manta texturada como piedra terminaba de sellar la propuesta. Con la ayuda de mis seres queridos, y en un nuevo recinto que me conectaba con una comunidad nueva como las que siempre leía en foros de niño, me transporté inmediatamente a ese rincón subterráneo de Felstad.... ¡y encima me llevé casi todos los tesoros que había! ¡Yeah!



JUEGO MÁS BUGGEADO DEL AÑO 
Candidatos: Cloudpunk (Ps4), Frostgrave

Ganador: Cloudpunk (Ps4)

Joseph McCullough, te adoro, gracias por los juegos que hacés y haz hecho, por favor nunca te detengas. También, por favor pedile a un editor que revise como ordenas las reglas y a un par de jugadores si no se te escapó algún detalle que pueda ser relevante durante la partida. Frostgrave no pretender ser un juego competitivo. Esto se ha sido explicitado muchísimas veces por el autor en distintos foros, e implica que el juego tiene que abordarse con un dosis incluyo mayor de caridad y buena intención de la que uno normalmente necesita cuando aborda un wargame. Pero, a pesar de eso, el reglamento tiene un par de detalles que, incluso si no califican de "bugs", son cuanto menos... cuestionables. Comenzando con el hechizo Belleza (aquel que el Oso Bucanero consiguió traspasar), el cual simplemente no es lo suficientemente específico como para saber cómo usarlo. "Any member of an opossing warband must make a Will Roll with a target number equal to the Casting Roll if they wish to do any of the following actions:..." tras lo cual hay una lista de acciones. Todo hermoso, pero ¿cúando hace la tirada? y, sobre todo, ¿qué pasa si falla la tirada? ¿pierde esa acción? ¿puede hacer otra? ¿qué pasa con hechizos ofensivos como Granada, que son afectados por esta tirada? ¿la tira a otro lado? ¿se le cae en los pies?. En toda situación en la que se use Belleza (que forma parte del arsenal defensivo de bastantes magos) van a surgir estas preguntas. Y simplemente no hay ninguna respuesta en ningún lado. Otros hechizos, como "Luz Cegadora" dicen que su objetivo "no puede combatir", algo que suena muy claro hasta que las reglas de combate implican siempre tiradas enfrentadas. ¿Qué quiere decir exactamente? ¿Qué no pueden tirar dados en combate? ¿Qué no pueden iniciar un combate? ¿pueden "trabar" un combate cuerpo a cuerpo, pero sin golpear? A decisión del consumidor. Después hay reglas en lugares inhóspitos, como reglas especiales de los ataques de los monstruos (e.g. "Veneno") que no están en la sección de "reglas especiales" (junto con otras como "Fuerte"), sino en las de combate. Lo mismo pasa con las restricciones para quien puede tener qué ítems mágicos y cuántos, las cuáles están escondidas en tres secciones diferentes con varias decenas de páginas en el medio. Y, si bien no son "bugs", hay varias cosas que claramente parecen "exploits" involuntarios: como el combo de crear pergamino + hacer poción que está tan, pero tan roto (e hizo a los Penitentes de Gideon tan, pero tan burdamente ricos), que apuesto a que motivó la nueva "regla opcional" del último suplemento que prohíbe la venta de objetos creados mágicamente. O el hechizo "Empujar", que describe en lujo de detalle sus usos ofensivos, pero deja abierta la posibilidad de usarlo sobre tus propios soldados para conseguir resultados burdamente más eficientes que los hechizos "amistosos" diseñados para ello ("Salto"). Lo que le arrebata a Frostgrave este cráneo volador es que, a decir verdad, ninguna de estas cosas va a en contra del espíritu del juego. El autor ha admitido públicamente que en la primera versión que envío a la prensa directamente olvidó incluir una condición de victoria para los escenarios (...razón por la cuál dicha condición también permanece esotéricamente escondida en la segunda edición). Si estás intentando mixnmaxear Frostgrave, realmente no estás entendiendo el espíritu del juego....algo distinto a lo que pasa con Cloudpunk: el juego más pretensioso (en el mal sentido) que jugué en mi vida y que, si bien tampoco es el tipo de cosas que se min-maxea, a veces no es ni siquiera el tipo de cosa que funciona. Cámara que rutinariamente se traba (obligándote a salir del juego para resetearla), personaje muy determinado a caminar en una dirección en forma permanente (sin importar que comande le des), sonidos que se buguean al entrar en un túnel y continúan en forma constante, un colapso total de la UI en múltiples instancias y, mi favorita (aunque la menos relevante): la posibilidad de cumplir y fallar una quest al mismo tiempo porque alguien codeo mal un timer. Si los "bugs" del Frostgrave son detalles explotables por jugadores malintencionados, los bugs del Cloudpunk activamente te hacen preguntarte "¿por qué sigo jugando esta cosa?". Por esto, y por su reiterada y persistente presencia durante la totalidad del juego, Cloudpunk se lleva el premio al juego más buggeado de mi 2025.

 

JUEGO DE MESA DEL AÑO 
Candidatos: Gloomhaven: Jaws of the Lion, Triplets, The Mind, Kien Para Ké 

Ganador: Gloomhaven: Jaws of the Lion

 
Esta categoría estuvo bastante definida desde bastante temprano en el año, aunque los últimos meses metieron un par de candidatos adicionales que realmente sorprendieron. Triplets es uno de estos juegos sencillos de la editorial Maldón que no para de sorprender en su relación precio-calidad. Es ideal para jugar con la Piki, o con cualquiera que pasar un ratito sin mucho drama. Faltaría probarlo escabio. Algo parecido pasa con Kién Para Ké, juego al que le tengo mucha fé en el 2026. No es para nada un juego táctico, y buena parte de la gracia está llevada por el arte del juego que parece directamente levantada de Adventure Time, en el mejor de los sentidos (¡y que pide a gritos re-usar esas cartas en algún otro juego!), pero tiene una premisa muy sencilla, ideal para pasar lindas tardes en familia. Faltaría probarlo escabio. The Mind es literalmente es una experiencia religiosa, que no tiene ningún otro sentido que confirmar que los planes de Dios son perfectos (y/o que nos ha abandonado). Superó la prueba del escabio. Pero, como decía, esta categoría no tiene grandes sorpresas: cuando la División de Juegos Cooperativos de los Nerdicons (Línea Fundadora) decidió dividirse los gastos para adquirir este dungeon crawler cooperativo con mecánicas de campaña "legacy" inmediatamente supe que no íbamos a matar a Ashardalon nunca esta iba a ser una aventura especial. Las "mecánicas Legacy" (i.e. modificar permanentemente los componentes del juego de mesa, haciendo que no puedan re-utilizarse desde cero) son medio como las mecánicas rogue-like en un juego: te meten presión, te meten consecuencia, hacen que no haya retorno... pero también hacen que las cosas sean más significativas cuando ocurren. Y el haber pagado entre tres el juego (y, de por si, a un precio reducido), hace que "romperlo" duela bastante menos cognitivamente, dejando solo el disfrute de esa sensación táctil de progresión. Respecto al juego en sí, el sistema de combate/builds es bastante más complejo de lo que últimamente estoy apreciando en los juegos ("Demasiadas reglas para tan pocas miniaturas", #EmilioDixit).... peeeeeero evidentemente no tanto, porque incluso con pausas de un par de meses conseguimos "volver al juego" bastante rápido. Y, si bien el setting no termina de resultarme destacable, en nuestras ¿siete? misiones completadas hasta ahora, no faltaron momentos de emoción, terror, incertidumbre respecto a la utilidad de la demoledora, y victorias a último momento frente a situaciones totalmente adversas. No tengo dudas de que el 2026 nos encontrará primoreándonos tesoros, poniendo enemigos en el nivel incorrecto, dejando al tanque atrás, y comiendo papitas mientras el ejecutor mata a todos los monstruos del tablero. 



[Foto de nuestra última partida, y del estado del mapa al finalizar el 2025]

VIDEOJUEGO DEL AÑO 
Candidatos: Cloudpunk (Ps4), Amid Evil (PC), Abzu (Ps4), Dark Souls (Ps4), The Witness (Ps4), Bloodshed (PC)

Ganador: ?????

Como comentaba al principio de este para-nada-pequeño "resumen", este año no se destacó por mi videojuegación. Arrancó con relativa fuerza, con dos títulos que generaban esperanzas de cara a este galardón. Uno es el ya mencionado (y condecorado) Cloudpunk. El juego básicamente es un simulador de Rapi en la escena introductoria de Blade Runner, con una estética voxel que a mi me gusta bastante. Además, como cualquier juego situado en una distopía cyberpunk, el juego promete tener personajes interesantes y un subtexto sobre las dinámicas societales del futuro inmediato. Sin embargo, como ya se mencionó, el apartado técnico del juego es realmente penoso, con una pésima performance para nada justificada. Dicho eso, la razón por la que no se lleva el cráneo volador (a pesar de probablemente ser el candidato al que más horas netas le dediqué en el año) es principalmente por la escritura. Es pésima. No sé cual es el opuesto de "subtexto", pero bien podría ser "Cloudpunktexto". El tratamiento de todos los temas es increíblemente explícito y superficial, en el peor sentido posible. Más aún, en una narrativa que supuestamente toca dilemas y situaciones problemáticas, el juego solamente recompensa (literalmente, con trofeítos) ciertas decisiones frente a esos dilemas...lo cual deja muy en evidencia el tono snob y predicador de los guionistas. Amid Evil pretendió ser mi "Quake" de este año, ¡y promete mucho! Lo colgué cuando comenzó la hecatombe, pero corre increíble, se ve demasiado mejor de lo que tiene derecho a verse, no tiene ningún sentido (en el buen sentido), y tiene unos diseños de escenario muy interesantes (si bien el diseño de los monstruos no terminó de cautivarme). Abzu y The Witness se llevan la estampa de juegos "la novia descubre cosas chill justo cuando las necesitábamos". El primero finalmente lo pasamos, terminando un pendiente del año pasado. La estética del juego es muy buena, pero no puedo decir que el final me halla conmovido ni un ápice de lo que me conmovió el de The Journey (juego de los mismos creadores y ganador del Nuntius de Oro 2013). En general, diría que no terminé de entender la historia/mensaje del Abzu, fuera de algún concepto ecologista medio general (allí donde el Journey, sin ningún dialogo, conseguí trasmitir un mensaje claro y relevante sobre la resiliencia, la vida, la muerte y el efecto de nuestras acciones en los otros). Por su parte, The Witness promete. No soy gran fan de los juegos de puzzles, y me pasé como 4 horas jugando al hilo y destrabando cositas. En principio, el juego es bellísimo, intrigante y combina esos elementos de simplicidad y complejidad sutil. Pero todavía no conseguimos avanzar demasiado, así que quedará como pendiente para el 2026. Bloodshed entró al final del año como un capricho "a la antigua". Estaba en oferta por meros centavos de dolar, se veía bonito, ni leí reviews y lo probé ("a la antigua"). El juego es un Vampire Survivors en primera persona, con estética al estilo FPS de los 90' (específicamente, del Blood). El juego está bien para lo que es, entretenido y sencillo... pero tiene un par de problemas de diseño en su propuesta. Principalmente (y a diferencia de lo que pasa con el Vampire Survivors), el que únicamente dispares un arma al mismo tiempo penaliza levear cualquier cosa que no sea el arma incial del personaje (o el milagroso primer upgrade que salga). Además, parece que el juego fue literalmente cortado a mitad del desarrollo, y muchas de las features prometidas (para las cuales aún hay espacios en la interfaz) no fueron, ni serán, implementadas en el juego. En ese sentido, deja un sabor medio "shareware": divertido, corto, pero incompleto. Muy acorde a la estética 90era, pero algo perjudicial para coronarse con cráneos voladores. Por último, Dark Souls fue otra cuenta pendiente que se perfilaba como candidato obvio para un Nuntius de Oro y que finalmente abordé durante este 2025...por unas 4 horas. No hay nada malo que decir sobre este juego, que es obviamente genial... pero simplemente no tuve tiempo para jugarlo y, por su naturaleza metódica, criptica y dura, este juego requiere tiempo. Especialmente porque buena parte de lo lindo del juego es su aparto visual, su dirección de arte, y yo soy el tipo de jugador que le gusta andar por ahí mirando la forma de castillitos y sacando fotitos. Otro título más que (¡ojalá!) reciba un poco más de amor en este 2026. Pero entonces...¿quién se lleva el cráneo volador?



Videojuego del Año 2025: ...vacante.

Por primera vez en la historia de este prestigioso galardón, y con todo el dolor de mi corazón, el Nuntius de Oro al Videojuego del Año 2025 quedará vacante. Esto no debería resultar demasiado sorpresivo dadas las métricas de tiempo antes mencionadas. No hay muchas vueltas: en este año que acaba de concluir prácticamente no jugué videojuegos, y los que jugué no llegaron a calar lo suficientemente hondo para llevarse un cráneo volador. Sin embargo, no todo es tristeza y dolor, porque allí donde ningún despliegue de pixeles pude cautivarme este año...  hubo un juego que no solo consiguió cautivarme, sino sirvió como necesario cable a tierra y marcó el tiempo de muchas de actividades durante este año. Un juego que se merece un cráneo volador ad-hoc


JUEGO DEL AÑO (#GOTY)

Ganador: Frostgrave (2da Edición)

El 2025 fue, sin lugar a dudas, el Año de Frostgrave. No solo porque finalmente conseguí probar las campañas de este juego, el cuál venía ojeando hace años (como se dijo al probarlo, algo que le ganó una candidatura a la Partida del Año 2024). No solo porque jugué 14 partidas de Frostgrave en el año (que a un promedio de 4horas por partida seguramente supera la cantidad de horas totales videojuegadas en el año). Y no solo porque tuve la suerte de jugar en no una, sino dos campañas distintas (una con la denostable banda de Thorak, el brujo cambiaformas, y otra con los Penitentes de Gideon). Sino porque estas campañas vehiculizaron una multitud de proyectos, muchos de los cuales ya fueron mencionados: la mayor cantidad de horas de hobby en un año, armado de mesas que (para mi, al menos) eran de ensueño, compartir dicho hobby con personas amadas y, por sobre todo, conocer una comunidad y un club de juegos como puede ser el de La Ciudadela de los Confines. Para quienes no estén muy en el palo, el wargaming es hobby bastante raro y de nicho, y lo más habitual es hacerlo en grupos muy reducidos...generalmente limitados a la familia y/o mejores amigos. Encontrar un "tercer espacio" con gente nueva (¡y copada!) con la cuál probar cosas distintas y conectar con otros estilos de juego, es otra de las cosas que uno escuchaba (tanto de chico, como de no tan chico) pero que nunca había tenido la suerte de experimentar. Y si, es absolutamente todo lo genial que todo el mundo dice que es. Los clubes de juegos, los espacios culturales, los terceros espacios, motivan y resignifican todo el "esfuerzo" que uno pone en estas pequeñas cositas...o en cualquier otra. Y, en un contexto marcado por en individualismo arrasador y mezquino, encontrar sitios comunitarios de refugio y diversión no solo se vuelve un acto de resistencia frente a la crueldad del mundo. Se vuelve algo necesario para la supervivencia. Por esto, por todas las veces que tres soldados de élite mágicamente buffeados perdieron un combate contra un matón porque la única mecánica es tirar dados, por la motivación para abrir el Instagram y guardar las historias, por las horas pintando, conversionando, pensando, por las risotadas y los tesoros, y las derrotas, y las victorias, y las (siempre crecientes) ruinas de la congelada Felstad, Frostgrave se lleva el primer Nuntius de Oro a "Juego del Año".




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Y con eso podemos dar por cumplidas las tradiciones y oficialmente por terminado el año 2025. Si el año 2024 lo terminaba con una entusiasta y optimista pretensión de "recuperar el ocio", esta vez concluyo el año con un cauto optimismo y la guardia bien el alto. Los tiempos que corren son, para mi y los míos, bastante hostiles ... y nada parece indicar que este año vaya a ser diferente. Pero si el 2025 dejó algo (¡algo de lo que me percaté gracias a este recuerto!) es que incluso en la adversidad puede haber cosas bellas, grandes adelantados, nuevas aventuras, hermosas relaciones y, por cursi que suene, felicidad. Que este 2026 nos encuentre juntos y firmes, resistentes y dispuestos y, ante todo, más sabios y más humanos.

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